Yoleo Club, un innovador método educativo que convierte a los niños en devoradores de libros

3 junio, 2019

Emprendedores lanzan Yoleo Clubun innovador método educativo que aplica las nuevas tecnologías a la lectura. A través de internet, esta novedosa plataforma tiene como objetivo motivar al joven a leer, incentivar el gusto por la lectura y mejorar la compresión lectora. Todo ello, en un país en el que el número de lectores ha crecido hasta el 61,8% en 2018, si bien un 38,2% no lee nunca o casi nunca, según el Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros en España 2018.

 

“Todos hemos sufrido las lecturas obligatorias: el profesor elige los mismos libros para todos los alumnos. Obviamente, esto es así porque sería imposible para un profesor evaluar la actividad lectora de decenas o cientos de alumnos si cada uno leyera un libro distinto. Sin embargo, los currículos educativos de primaria y secundaria no precisan qué libros deben leerse, sino que destacan un objetivo: se debe promover el gusto por la lectura, que los niños desarrollen el hábito lector. Para lograrlo, la imposición de las lecturas, no resulta la mejor forma. Yoleo Club nació para hacer compatible la evaluación escolar de las lecturas con el placer por leer”, asegura Jesús Hernán, fundador de Yoleo Club.

 

Basado en el método pedagógico de lectura libre de Nancie Atwell, Yoleo Club se presenta como una plataforma gamificada para web, tablet y móvil que permite a los niños de entre 8 y 16 años escoger entre un amplio catálogo de propuestas de lectura, evitando las temidas lecturas obligatorias que en ocasiones generan rechazo y merman su interés lector.

 

En Yoleo Club se incluyen desde libros clásicos a novedades de la literatura infantil y juvenil. El joven, una vez registrado, puede escoger una de las recomendaciones de lectura que encontrará a su disposición en la web. A medida que vaya avanzando en la lectura, en la plataforma encontrará cuestionarios de comprensión lectora organizados por capítulos.

 

La herramienta incorpora estrategias de gamificación. Así, cuando el niño se registra puede crear un propio avatar. Y cuando responde correctamente los cuestionarios obtiene puntos que le permiten subir de nivel y acceder a nuevas recompensas. Tanto sus lecturas como los logros conseguidos irán desarrollando su currículum lector”, explica Jesús Hernán.

 

Esta plataforma, diseñada para centros educativos, permite al docente monitorizar y certificar esta lectura libre y hacer un seguimiento personalizado de la evolución lectora de cada alumnomediante una serie de datos, informes y gráficos, al mismo tiempo que atiende la diversidad de necesidades en el aula.

 

“En Yoleo Club se pueden encontrar lecturas en varios idiomas adecuadas a diferentes niveles lectores según la edad, incluyendo libros de lectura fácil para atender a alumnos con dificultades de aprendizaje. Además, el profesorado tiene acceso a otros contenidos y recursos pedagógicos relacionados con estrategias para el fomento de la lectura que complementan el trabajo realizado con la plataforma”, mantiene el fundador de la plataforma.

 

Este innovador proyecto cuenta con más de 10.000 alumnos que ya utilizan la plataforma Yoleo Club, cuya versión en catalán se llama Legiland, en el aula animados por sus centros escolares, que enfocan la lectura desde una nueva visión pedagógica como fuente de conocimiento académico y desarrollo personal del alumnado. Los centros escolares Yoleo crean un marco donde se amplía, se dinamiza y se socializa la experiencia lectora. “Para los estudiantes acostumbrados a utilizar nuevas tecnologías, el método Yoleo Club es muy sencillo e intuitivo, es perfecto y sus resultados sorprenden a los propios docentes”, afirma Jesús Hernán.

 

Yoleo Club está diseñado para alumnos de 8 a 16 años y funciona desde cualquier ordenador o tablet. Actualmente acumula una cifra de 50.000 libros leídos en total; 485.000 cuestionarios respondidos, lo que supone casi 5 millones de preguntas respondidas con un promedio de acierto del 65%; y más de 10.000 comentarios publicados por los alumnos (reseñas de libros).


Siete ejercicios para trabajar las emociones de tus hijos adolescentes

20 mayo, 2019

 

A menudo vemos en casa y en la escuela como niños y niñas tienen dificultades a la hora de expresar o gestionar sus emociones. Identificarlas y gestionarlas no es tarea fácil, por ello desde Youthcamp facilitan a los padres las siguientes dinámicas para fomentar la inteligencia emocional de sus hijos pequeños o adolescentes

  

La intensidad emocional varía de una persona a otra. De hecho, las personas con una intensidad emocional alta, son más pasionales y expresan sus emociones más vivamente que otras. Por ello, saber gestionarlas cuando se sienten mal, o bien están frustrados o enfadados, se convierte en un gran desafío para estas personas. Solo es cuestión de tiempo, paciencia, esfuerzo y práctica desarrollar la destreza suficiente para gestionar y controlar la inteligencia emocional.

 

Acompañar a los adolescentes en su emocionalidad

Y es que según explican desde Youthcamp, grupo de profesionales orientados al desarrollo de las habilidades personales y de liderazgo de los adolescentes, el concepto de inteligencia emocional ha ganado fuerza en los últimos años, y es que muchas de las nuevas generaciones están descubriendo los principios básicos de la inteligencia emocional y sus beneficios.

 

Asimismo, este concepto también ocupa un lugar importante en el panorama educativo de los padres. Y es que una de las cosas más importantes que se le puede enseñar a un hijo acerca de las emociones es que no son buenas o malas. Es vital saber expresarles que no necesitan juzgar las emociones, simplemente notarlas y sentirlas, para después identificarlas como cómodas o incómodas.

Por ello, desde Youthcamp nos dan las claves para realizar con nuestros hijos unas actividades y reflexiones para construir, desarrollar y mantener la inteligencia emocional.

 

  • Categorización de las emociones. Un buen ejercicio sería escribir cinco emociones básicas en notas adhesivas o en tarjetas, así como palabras que pudieran identificarse con situaciones. Posteriormente hablar con los jóvenes sobre cada emoción y dónde podrían encajar cada una de esas palabras en la categoría de situaciones.

 

  • Pregunte y reflexione con su hijo. Tómese un tiempo para hablar con su hijo y responder algunas de las siguientes preguntas: ¿cómo afectan mis estados de ánimo a mis pensamientos y toma de decisiones?; ¿cómo describiría mi estilo de comunicación y su efecto en los demás?; ¿qué rasgos en los demás me molestan y por qué?; ¿me resulta difícil admitir que estoy equivocado? ¿Por qué o por qué no?; ¿cuáles son mis puntos fuertes?; ¿cuáles son mis debilidades? Debemos pensar profundamente las respuestas, usándolas para hacer comprender a nuestro hijo sus emociones.
  • Use vocabulario emocional. Cuando un médico trata de diagnosticar un problema, él o ella le pedirá que describa el dolor que está sintiendo. Podrían pedirle que use palabras como agudo, dolorido, calambres, o sensible entre otros. Cuanto más específico sea, más fácil será para su médico diagnosticar el problema y prescribir el tratamiento adecuado. Con las emociones el funcionamiento es parecido: al usar palabras específicas para describir sus sentimientos, es más fácil llegar a su causa raíz, lo que le permite lidiar mejor con ellos. Entonces, la próxima vez que nuestro hijo experimente una fuerte reacción emocional, tómese un tiempo para procesar con él la situación. No solo lo que está sintiendo, sino también el motivo. Trate de dar palabras a sus sentimientos; luego, determine junto a él lo que quiere hacer sobre la situación.

 

  • Pausa. Ayude a su hijo a tomar descansos. Hágalo comprender que, si siente que está empezando a responder emocionalmente a una situación, debe primero tomar una pausa. Si es posible, aconséjalo que vaya a dar un paseo. Una vez que haya tenido la oportunidad de calmarse, anímale a decidir cómo querer avanzar.

 

  • Enséñalo a utilizar el truco de 3 segundos. Si tiendes a contestar rápidamente, aceptas los compromisos demasiado deprisa y puedes decir algo que luego lamentarás. Para prevenirlo, podemos practicar con nuestros hijos estas tres preguntas rápidas antes de contestar: ¿es necesario decir esto?; ¿es necesario que lo diga yo?; ¿necesito decir esto ahora? En cambio, si es el joven es más introvertido y a menudo siente que desearía haberse expresado en un momento o situación específica, ayúdalo a preguntarse: ¿me arrepentiré de no hablar más tarde? Las preguntas correctas pueden ayudar a cualquier persona a manejar sus reacciones emocionales y evitar arrepentimientos.

 

  • Aprende a decir no. Es genial ser amable y servicial con los demás, pero los jóvenes tienen que aprender a poner sus límites. Para ello, podemos hablar con nuestros hijos y poner ejemplos de situaciones en las que, si respondemos sí a todas las solicitudes, podemos elegir el camino del agotamiento y gastar nuestro tiempo y energía. Debemos explicar que, cada vez que decimos que sí a algo que realmente no queremos, en realidad estás diciendo que no a las cosas que sí queremos.

 

  • Convertir las críticas en comentarios constructivos. Una de las actividades que podemos realizar con nuestros hijos está relacionada con las críticas y el peligro de tomarlas de forma personal. En su lugar, debemos enseñar a los jóvenes a responder dos preguntas: dejando de lado los sentimientos personales, ¿qué puedo aprender de esta opinión alternativa?; ¿cómo puedo usar estos comentarios para ayudarme a mejorar? Recuerda que la mayoría de las críticas están enraizadas en la verdad e, incluso cuando no lo es, ofrecen la oportunidad de ver la realidad desde la perspectiva de los demás.

 

Para trabajar estas habilidades también fuera de casa, los campamentos de Youthcamp son el escenario perfecto para ponerlas en práctica. Una experiencia única de aprendizaje y diversión  para los más jóvenes.

 

Youthcamp: https://www.youthcamp.es/

 

 


Jóvenes y menores, las víctimas del child grooming

13 octubre, 2016

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Existe una despreocupación generalizada entre los más jóvenes por su privacidad identitaria a la hora de usar las redes sociales. Sin embargo, padres y profesores pueden colaborar en que tengan un uso más adecuado y seguro para evitar riesgos como el grooming o ciberacoso sexual.

 

 

Actualmente, las redes sociales son un hecho social. Y es que las nuevas tecnologías se están convirtiendo en una herramienta imprescindible, ahora también, entre la población más joven, que las dominan a la perfección y saben sacarle el máximo partido.

 

Sin embargo, un uso inapropiado de instrumentos como el móvil o la tablet para acceder a las RRSS, expone a adultos y sobre todo a menores, los más vulnerables, a ciertos riesgos. Según explican desde Monsan, empresa española formada por más de 80 profesionales que la hacen líder en el sector de las nuevas tecnologías y redes inteligentes, actualmente existe no solo un aumento exponencial de delitos y fraudes a través de dispositivos móviles, sino también un incremento del acoso digital de un adulto a un menor, o grooming.

 

Acoso sexual de menores online

El grooming es una forma en que se manifiesta el acoso sexual en la Red hacia los menores. Y es que los “depredadores sexuales” se acercan a los menores creando perfiles falsos en distintas redes sociales en los que fingen y falsean ser un adolescente como ellos. Una vez se ha producido el acercamiento es cuando empieza el acoso y la coacción.

 

De hecho, según datos publicados y recogidos por Monsan, la edad media en que los menores españoles se inician en el uso de Internet se sitúa en torno a los 9 años, y por otro lado, el 41% de los niños de 11 años ya cuenta con un teléfono móvil. En cuanto a las redes sociales, el 40% de los menores españoles, de entre 9 y 13 años de edad, cuenta con perfiles en las RRSS, aunque para ello existe un límite de edad.

 

La educación para combatir el ciberacoso

La respuesta a esta situación y evitar la desprotección de los menores en la red es la educación. Padres y también profesores han de colaborar juntos para que los menores hagan un buen uso de estas tecnologías y sean conscientes de los peligros que corren si hacen lo contrario.

 

Para ello, es importante que se tengan en cuenta algunas medidas como por ejemplo, no revelar datos personales ni claves a personas desconocidas, o que los padres tengan acceso a las cuentas de internet de sus hijos menores.

 

Acerca de Monsan: www.monsan.net

 

Monsan es una empresa española constituida en 2001 y plenamente consolidada. Formada por más de 80 profesionales son  líderes en el sector de las nuevas tecnologías y redes inteligentes. Están internacionalizados y en constante proyección y crecimiento. Asimismo, cuentan con plataforma propia y un equipo de I+D+I dedicado únicamente a crear nuevos servicios conforme a las futuras tendencias de mercado. Asesoran a sus clientes de los continuos avances tecnológicos que se producen siendo ésta una de sus misiones.

 

 


¿Cómo desarrollar una visión internacional en los jóvenes?

28 junio, 2016

En una sociedad cada vez más multicultural, los estudiantes que posean una perspectiva verdaderamente internacional estarán en una posición de ventaja para desarrollar plenamente su vida. Oak House School da algunas claves sobre cómo conseguirlo

 

logo-OAK-color-transparent copiaDisponer de una visión internacional de la vida es hoy un factor clave para el desarrollo profesional y personal de los jóvenes. Valores como la tolerancia religiosa y racial, son particularmente importantes si  se queremos formar ciudadanos que puedan ver la diferencia como positiva y enriquecedora en lugar de un aspecto negativo de la sociedad.  El prejuicio es,  a menudo,  el resultado de la falta de conocimiento, comprensión, o incluso de la falta de exposición a estilos de vida o creencias alternativas.

 

Papel del colegio

Los colegios pueden desempeñar un papel fundamental en fomentar que sus estudiantes desarrollen una actitud tolerante e internacional ante la vida para  producir pensadores críticos, capaces de reflexionar y con sus propias opiniones basadas en observaciones y no en prejuicios o falta de comprensión. Oak House School recomienda planificar un programa basado en distintas actividades prácticas que introducen situaciones y actitudes diferentes a las que los niños están acostumbrados en su entorno más cercano.  Estas experiencias se pueden incorporar desde preescolar donde los niños disfrutan aprendiendo, por ejemplo, sobre las celebraciones y tradiciones de diferentes países.

 

Recaudación de fondos

A medida que los alumnos van creciendo, el aprendizaje sobre la vida en otras partes del mundo, además de tratarse en la clase de Geografía, se puede inculcar de muchas otras maneras con un enfoque más práctico consiguiendo así una mayor involucración y comprensión. Por ejemplo, la organización de actividades para recaudación de fondos a beneficio de causas situadas en otros países ayuda a los estudiantes a desarrollar empatía, mientras contribuyen a ayudar a los más necesitados. Es el caso de los alumnos de Oak House School, que en P5 inician el apadrinamiento de un niño con lo que recaudan a través de la venta de pasteles caseros entre familiares y amigos. Los ingresos así obtenidos entre toda la clase permiten mantener al niño apadrinado durante todo su periodo de escolarización. Por otro lado existen programas de organizaciones sin ánimo de lucro que vinculan la educación con materias como las matemáticas.  Un buen ejemplo es el de UNICEF y su programa “School in a box”.  Los alumnos compiten resolviendo problemas matemáticos y cada uno de los problemas resueltos positivamente lleva asociada una donación por parte de las familias participantes.  La cantidad recaudada entre todos los colegios que toman parte en la competición se destina íntegramente a la Escuela de UNICEF.   Asimismo, este tipo de programas proporciona una gran cantidad de materiales y contenidos que ayudan a los alumnos a visualizar y comprender mejor la realidad de otros niños.

 

Intercambios internacionales

Al margen de todo lo que se puede hacer sin moverse de casa, la inmersión durante un período prolongado de tiempo en otro país y experimentando la vida cotidiana en primera persona, es una de las mejores experiencias para aprender sobre otros países, culturas y estilos de vida. En este sentido los programas de intercambio tradicionales suelen ser de corta duración y organizados para grupos de niños.  Oak House School,  ha adaptado este modelo para sus alumnos de secundaria, algunos de los cuales tienen la oportunidad de vivir 2-3 meses en un país anglosajón alojándose con una familia con hijos de su misma edad y de ser alumno del colegio local, de habla Inglesa, durante su estancia en el país de destino.

 

Debates internacionales

Otra forma de enriquecer la perspectiva internacional desde el colegio reside en la participación en actividades que ponen a sus alumnos en contacto directo con estudiantes de diferentes países y culturas.  Un buen ejemplo son los eventos de debate internacionales, ya que además plantean un reto adicional para los estudiantes, sobre todo cuando se les pide que defiendan una posición diferente a sus propias creencias, un reto que requiere un alto nivel de reflexión y pensamiento crítico y que en última instancia conduce a una mayor comprensión del otro punto de vista.

 

Más información en  www.oakhouseschool.com